Las experiencias del viaje fueron todas gratas, y estas líneas son un breve recuento de esos días:Empezamos nuestro viaje con cita en el aeropuerto de Tijuana para volar al puerto de Acapulco con Avolar. Reconocemos el amable y eficiente servicio de la estación Tijuana y al mismo tiempo de la tripulación del vuelo de iada; quienes tuvieron detalles llenos de amabilidad para con nuestros viajeros.
Después de un vuelo tranquilo y puntual; nos recibió en Acapulco un autobús exclusivo para nuestro grupo. Nuestro alojamiento en el puerto de Acapulco fue en el Hotel Casa Inn, dónde estuvimos 2 noches, rodeados de atractivos lugares turísticos sobre la Costera Miguel Alemán.

El día 2 de agosto el grupo tomó un tour de ciudad que nos llevó a varios puntos de interés en el puerto que incluían panorámicas de la Bahía de Santa Lucía (bahía principal de Acapulco), Puerto Marques, la Quebrada, Caleta y Caletilla. También tuvimos oportunidad de visitar la Catedral de Acapulco y su mercado de artesanías.


El día 3 de agosto dejamos el puerto con rumbo a Tixtla, haciendo una breve escala en Chilpancingo para instalarnos en el Hotel Jacarandas. El día 3 y 4, se tuvo la oportunidad de convivir con la gente de la comunidad y de admirar la manifestación por la que es famosa y visitada la iglesia de Tixtla. Después de tan grata experiencia y de recibir obsequios de la gente de la parroquia; nos despedimos de Tixtla para volver a Tijuana. Nos dirigimos al puerto de Acapulco para tomar nuestro vuelo de vuelta a casa.

Nuestros proveedores, en calidad de socios de negocio nos prestaron siempre todo su apoyo lo que contribuyó al éxito y buen desarrollo del viaje. Nos resta expresar nuestro agradecimiento a cada uno de los viajeros de este grupo y nuestro deseo de que podamos servirles en un futuro muy próximo.

